¿Quieres ponerte a dieta? ¡No lo hagas!

¿Quieres ponerte a dieta?

¡Pues no estás sola! Todos los días, millones de personas se ponen a dieta, pero solo unas cuantas logran su objetivo de bajar de peso. Según estadísticas, solo el 5% de las personas que se ponen a dieta lograrán bajar de peso de forma permanente, mientras que el 95% recupera todos los kilos perdidos e incluso aumenta otros más. Esto significa que si te pones a dieta, tienes las mismas probabilidades de bajar de peso que de sobrevivir a un tumor inoperable. ¡Increíble, pero cierto!

Tal vez te quieres poner a dieta porque sientes que estás pasada de peso. Sin embargo, bajar de peso es la peor meta que puedes proponerte, ya que entonces se vuelve válido intentar cuanto método extraño nos recomienden. Con esto, solo lograrás poner en peligro tu cuerpo, tu salud y tu cordura. No creas en la propaganda de que con algún programa vas a bajar de peso de forma rápida y segura. Tarde o temprano, volverás a subir de peso, te culparás a ti misma y te sentirás peor que antes. ¡No lo hagas!

¿Por qué es tan malo hacer dieta?

“Ponerse a dieta” significa que has adoptado un plan de alimentación temporal que restringe la cantidad de alimento y el número de calorías que ingieres. Esto implica varios problemas. En primer lugar, una dieta no puede sostenerse por tiempo indefinido, lo cual significa que tarde o temprano volverás a los excesos de antes. En realidad, al hacer dieta no adoptas ningún hábito sano. Por el contrario, al limitar tu alimentación, lo único que logras es incrementar tus deseos de devorar lo primero que se te atraviese. En segundo lugar, como las dietas restringen el número de calorías, te sentirás cansada, sin energía y y hambrienta. Todo esto ocasiona que rompas la dieta y caigas en el extremo opuesto. Estas son las razones del “rebote”.

Es cierto que hacer dieta es muy tentador. La perspectiva de deshacernos de la barriga en poco tiempo nos ilusiona, pero la verdad es que no existe ninguna solución rápida y temporal. Es típico que nos animemos a intentar la más reciente dieta a la que se sometan nuestras amigas, ya sea “la dieta de las grasas”, “la dieta de los jugos”, o la dieta de quién sabe qué. Tal vez te animes a adquirir algún paquete de productos que viste en la televisión y que te ayudarán a “quemar la grasa”. Es posible que tengas guardados varios frascos de pastillas que te quitan el hambre. La realidad es que nada de eso te va a servir para bajar de peso, ni hará que te sientas mejor, y mucho menos hará que te sientas más saludable.

¡Pero algunas dietas sí funcionan!

No. Ninguna funciona. Dirás que conoces a alguien, o que una amiga te dijo que conoce a alguien, a quien le funcionó hacer la dieta de tal y cual y que perdió mucho peso. Es cierto que las dietas hacen que bajes de peso rápidamente. Esto es porque, como ya vimos, tu alimentación se ve limitada. Sin embargo, después de un corto tiempo ya no perderás mas peso. Lo único que sucede es que tu metabolismo se altera de tal forma que ya no podrás seguir perdiendo kilos y pronto los recuperarás. ¿Te acuerdas de esa persona que adelgazó con una dieta de jugos? Espera un tiempo y verás que ha vuelto a subir de peso. ¡Nunca falla!

¿Entonces cómo le hago?

Olvídate de las dietas. Bajar de peso no debe ser tu meta, sino ser más saludable. Lo que debes hacer es cambiar tu estilo de vida para siempre y ya no tendrás que hacer dieta nunca más. Deja de hacer dietas que prometen grandes resultados en poco tiempo. Acepta que te vas a tardar meses o tal vez años en cambiar tu cuerpo y tu salud. Sé que quieres lucir delgada ahora mismo, pero ese es un proceso que requiere de tiempo, esfuerzo, constancia y paciencia. ¡No hay atajos!

¿Cómo cambio mi estilo de vida?

1. Quiérete a ti misma. Antes de cambiar, tienes que quererte, así tal cual eres en este momento. Quiérete con todos los kilos de más y la celulitis y las estrías y las manchas en la piel. Quiérete porque en este momento ya eres hermosa, no necesitas ser ni más alta ni más delgada ni más nada. Tu cuerpo es hermoso porque es el único que tienes. Quiérete porque nadie más te va a querer de esa forma. Deja de evitar mirarte al espejo y hazlo. Mira bien la forma de tu cuerpo. Ahí se encuentran las huellas de todas las experiencias que has tenido en la vida, y que te han formado para ser quien eres hoy. Eres hermosa y eres única. No hay nadie como tú.

2. Consiente a tu cuerpo. Si ya decidiste quererte, entonces ahora vas a querer hacer lo mejor para tu cuerpo y para tu salud. ¡No más dietas y pastillas que lo torturen! Tu cuerpo quiere estar fuerte y sano, quiere jugar con tus hijos y cargarlos sin que le duela nada. Para lograrlo, vamos a ejercitarlo, vamos a darle la nutrición que necesita, vamos a darle horas de sueño y de relajación, vamos a mantenerlo hidratado. Vamos a cuidar nuestro cuerpo porque es el único que tenemos.

3. Uno a uno, reemplaza los malos hábitos por otros más sanos. Concéntrate en cambiar una cosa a la vez. Por ejemplo, tomar más agua. Cada día, toma un vaso más de agua y uno menos de refresco. Dentro de unas tres o cuatro semanas, ya tendrás el hábito de tomar ocho vasos de agua. En ese momento, concéntrate en otro hábito, como hacer ejercicio. Ve cambiando poco a poco, y en unos meses te darás cuenta de que ya eres una persona nueva. ¡Te sorprenderás a ti misma!

4. Recuerda que estos cambios son para siempre. Es decir, ya no vas a volver a lastimar a tu cuerpo con dietas extrañas. Para eso, vas a comer sano siempre, todos los días de tu vida. Ya no vas a envenenar tu cuerpo con comida rápida y procesada y ya no lo vas a mantener débil y flácido. Los cambios que adoptes no son mientras bajas de peso, son permanentes. ¡Son tu nuevo estilo de vida sano!

Olvida las dietas

Como ves, se trata de cambiar tu mentalidad y tu vida. Las dietas temporales no te aportan nada, solo te lastiman. En cambio, los buenos hábitos te harán sentir mejor por dentro y por fuera y te cambiarán para siempre. Verás que perderás kilos de grasa y que poco a poco, tu cuerpo recupera su forma natural. Sin embargo, el número en la báscula no debe preocuparte. Solo piensa en que ahora eres más saludable, más fuerte y más segura de ti misma. Verás que puedes jugar con tus hijos sin cansarte, que puedes verte al espejo sin sentir pena y que puedes usar la ropa que quieras. Sobre todo, dejarás de torturarte con el pensamiento de que tienes que bajar tantos kilos. ¿Y la dieta? ¡Ni te vas a acordar lo que es eso!

Este blog es de opinión y experiencia personal, y no debe tomarse como sustituto de la opinión profesional y experta.

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Un comentario sobre “¿Quieres ponerte a dieta? ¡No lo hagas!

  1. […] Las dietas no le funcionan a nadie. Si te pones a dieta estricta, bajarás algunos kilos, pero vas a pasar hambre y después volverás a recuperar el peso. La solución es no ponerse a dieta, sino cambiar tu forma de comer para siempre. Deja de intentar dietas raras y mejor concéntrate en comer alimentos naturales. Lo que importa es la calidad, no la cantidad. Hay que preocuparse más por consumir alimentos naturales y menos por restringir las calorías. Te dejo este artículo sobre por qué las dietas no funcionan y que debes hacer. […]

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